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La Coctelera

El británico Bernie Ecclestone, mandamás de la Fórmula 1, ha convocado a todos los directores de las escuderías que participan en el Mundial para tratar de resolver el caso de los llamados 'coches de cliente' que afecta a Toro Rosso y Súper Aguri, a los que el director de Spyker, Colin Kolles, ha llevado ante el tribunal de arbitraje de Ginebra.

Ecclestone está dispuesto a zanjar definitivamente el asunto ya que no quiere que el Mundial se vea empañado por esta querella. Las escuderías Spyker y Williams pretenden que Toro Rosso y Super Aguri no sumen puntos para el Campeonato del Mundo de Constructores. Su denuncia se centra en que son modelos antiguos de Honda (Super Aguri) o copia de Red Bull Racing (Toro Rosso).

Los directores de las escuderías reunidos el pasado sábado en el circuito de Sepang no llegaron a acuerdo alguno y a Ecclestone le molestó la indiferencia de algunos jefes de equipo, que no parecían concernidos, hasta que propuso que los puntos conseguidos por Super Aguri y Toro Rosso fueran a parar a las casas madre, Honda y Red Bull Racing, y que al final de año se repartieran los beneficios.

Esta propuesta de Ecclestone no gustó a los equipos mas potentes al considerar que entonces Honda y RBR tenían ventaja al contar con cuatro coches.

Ahora Bernie Ecclestone quiere dejar zanjada la situación en Bahrein para evitar que se sigan presentando reclamaciones contra Super Aguri y Toro Rosso por parte de Spyker, que son sistemáticamente rechazadas por los comisarios deportivos de los Grandes Premios, al considerar que la reclamación debe ser tratada por los Acuerdos de la Concordia, ya que los coches cumplen en el aspecto del reglamento deportivo.

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