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La Coctelera

Dos años más

11, sep

En McLaren, Alonso tiene dos años más de contrato. Y podría plantearse la libertad si la FIA sancionase gravemente a la escudería de Woking. Se podría entender que habría incurrido en una falta de daño a la imagen del piloto, según consta en el contrato. Algo que supondría, sin duda, una procelosa cadena de interpretaciones. El Santander (12 millones de inversión sin ser patrocinador principal) y la Mutua Madrileña (cuatro) han acompañado al asturiano en el cambio de equipo y algo tendrían que decir. A favor de McLaren consta la evidencia de un velocísimo monoplaza que ha convertido el Mundial en un duelo de compañeros. «Soy feliz si tengo un coche ganador», dice Alonso. Lo tiene. Y es probable que, aunque no le guste el ambiente, deba quedarse donde está.

Briatore ha negociado el regreso de Alonso y en la dirección de Renault se considera que el asunto «está muy avanzado». Las dos partes quieren encontrarse de nuevo. La marca francesa ha confirmado su apuesta por la Fórmula 1 para los próximos años (ING es un patrocinador muy potente) y sin las habituales limitaciones de gasto, según sus directivos. Briatore había asegurado que comunicaría su pareja de pilotos para 2008 en Monza (Kovalainen parece seguro, Fisichella es duda). No lo hizo. La duda: ¿puede pagar Renault el sueldo de Alonso?

El trasvase a Ferrari presenta complicaciones. La leyenda dice que Jean Todt, supremo de Ferrari, afirmó un día que Alonso no vestiría de rojo «mientras yo esté». Desde que saltó a la luz la colaboración de Alonso con la investigación de la FIA (el español mantiene que le amenazaron con quitarle la superlicencia), en Ferrari se le mira con otros ojos. Massa, cuyo manager es el hijo de Todt (Nicolas), no ha renovado todavía.

El gigante en la fabricación de automóviles, Toyota, tiene una ruina de equipo. «Si por dinero fuera, Toyota habría ganado los últimos Mundiales», cuenta Briatore. Desde hace un par de años, Alonso tiene una oferta perpetua de este equipo japonés. La ventaja: dinero a espuertas. El riesgo: no volver a ganar una carrera.

Red Bull. La escudería más divertida ya intentó el año pasado captar al asturiano. La billetera tampoco se antoja un problema aquí, pero es lo mismo que Toyota: el coche no va

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